12.8.09

NO A LA EXTRADICION DE LUCIA MORETT


Campaña promovida por el Partido Revolucionario de los Trabajadores prtmexico@yahoo.com.mx


México, D.F., a 6 de julio de 2009.

A LA OPINIÓN PÚBLICA,

AL GOBIERNO DE MÉXICO,

A LOS ORGANISMOS DE DERECHOS HUMANOS

NACIONALES E INTERNACIONALES

Manifestamos nuestra indignación y rechazo ante la inadmisible petición del gobierno de Colombia de solicitar a la INTERPOL una orden de captura internacional en contra de Lucía Morett Álvarez, la única sobreviviente mexicana de la agresión colombiana a Ecuador en la masacre de Sucumbíos, acusándola de “concierto para delinquir con fines terroristas”, “financiación del terrorismo” y “administración de recursos relacionados con actividades subversivas”.

Hasta que se hizo público en los medios, Lucía desconocía la existencia del proceso judicial que a escondidas le fabricaron en Colombia y en el que nuevamente, con toda ventaja y saña, se actuó en su contra. A Lucía se le ha arrebatado el derecho a tener una defensa adecuada, prerrogativa básica reconocida en diversos instrumentos internacionales, tales como la Convención Interamericana de Derechos Humanos y el Pacto Internacional de los Derechos Civiles y Políticos.

Se trata de una violación más a los derechos humanos de esta estudiante de la UNAM. y la continuación de la persecución política de la que ha sido objeto, después de ser gravemente herida en los bombardeos que ejecutó Colombia en territorio de Ecuador el 1 de marzo de 2008 y en los que fueron asesinados cuatro estudiantes mexicanos: Verónica Velázquez, Soren Avilés, Juan González del Castillo y Fernando Franco Delgado.. Se trata de una mascarada jurídica para criminalizar a Lucía y evadir la responsabilidad de Álvaro Uribe y Juan Manuel Santos, ex ministro de Defensa, como principales responsables de la masacre de Sucumbíos. Ellos son los que deben responder ante las cortes internacionales.

Entregar a Lucía Morett a quienes la torturaron e intentaron asesinarla es totalmente ilegal e injusto. Si en foros internacionales se condenó la invasión colombiana a Ecuador y se denunció que se cometieron innumerables delitos que violaron el derecho internacional y el derecho humanitario, el gobierno mexicano que se expresó en ese sentido, debe consecuentemente poner un alto a las agresiones que sufre Lucía Morett y demandar la justicia plena para los connacionales víctimas en el extranjero de los delitos de lesa humanidad.

Nos pronunciamos por el respeto irrestricto a los derechos humanos de Lucía Morett, por el cese definitivo de la injusta persecución política de la que es objeto y de los amañados procesos jurídicos, que se han establecido también en México y en Ecuador, y que castigan a las víctimas y dan impunidad a los criminales. Tratándose de acusaciones de tipo político, tanto por la solicitud de extradición ecuatoriana como en la orden de captura a INTERPOL, no procede legalmente la entrega de Lucía Morett. El gobierno mexicano debe negar la extradición o la detención.



FUENTE: http://www.periodicoproceso.com.ve

10.8.09

De las barbas de Fidel a la verruga de Chávez y de la paz a la guerra en la lucha revolucionaria.


El mismo Fidel Castro nos da luces: la paz debe ser nuestra bandera, así tengamos que tragarnos la rabia, la indignación y las ganas de ir a entrompar cara a cara y a darnos bala contra tanto lacayo.

No son desconocidas las narraciones que suele contarnos nuestro comandante Hugo Chávez de sus tiempos de soldado y su relación espiritual con los movimientos guerrilleros. A él le pasa lo que a muchos ante la indignación que producen las maniobras y políticas imperiales, que al fin de cuentas, desatan una gran indignación que nos lleva a terminar tornándose en furia, lo que en muchos momentos históricos lleva a los pueblos y a sus gobernantes honestos, a enfrentar de manera radical a las fuerzas avasallantes del imperio. Esta vía, es la respuesta armada.

En otros artículos hablo con nostalgia de los tiempos en que la guerrilla era la forma de los pueblos para enfrentar los abusos y las injusticias cometidas por los gobiernos burgueses y hablo en ellos de la casi imposibilidad de poder tener derecho hoy día, de pelear hasta con la vida contra tantos años de irrespeto y dominio que han traído tanta miseria e ignorancia, tanta exclusión y tanta pobreza a todos nuestros pueblos.

Aquellos años donde Fidel y sus valientes desembarcaron a bordo del Granma para incendiar de sueños a Cuba no son estos años. Chávez tiene que lidiar en nuestra revolución con las fuerzas de resistencia del pasado y hay que asumir el más puro espíritu gramciano para avanzar a diario hacia la nueva sociedad socialista, el imperio lo reta al enfrentamiento bélico y caer en esa provocación sería perder el camino que por hoy sostiene y unifica a todas nuestras patrias, hasta que muera lo que tiene que morir y termine de nacer lo que tiene que vivir.

Creo que Chávez, nuestro comandante, fácilmente y si hubiera tenido cómo, se hubiera convertido en militante de aquellas gloriosas guerrillas de FLN o las FALN que de manera digna y valiente enfrentaron a gobiernos asesinos, como el de Rómulo Betancourt, donde los desaparecidos y asesinados, donde la represión, la explotación y el saqueo a nuestra patria eran el suceder cotidiano.

La realidad es que estos movimientos armados no nacen de las rabietas que podamos sentir en estos momentos, nacen de la explosión de fuerzas que se tornan incontenibles en el corazón de los pueblos y cuando son reprimidas a punta de balazos, torturas, persecuciones y tormentos. Muchos hemos sentido y propuesto, yo me incluyo, una respuesta armada, organizada en las bases de su pueblo, ante la ignominiosa y cruel imposición del gobierno gorila en Honduras.

Trato, y confieso que me cuesta, de entender que hay que agotar los caminos de la resistencia pacífica.

Me cuesta porque me parece un gran irrespeto, una burla descarada, que no exista manera de restituir al presidente Zelaya nuevamente en sus funciones, irrespeto que a diario el pueblo hondureño sea masacrado, reprimido, torturado y asesinado. Burla porque los gorilas se entronizan y abren una posibilidad de propagar la guerra, los golpes fascistas para tratar de someter de nuevo a todas las naciones que avanzamos en la liberación del continente.

Con los sucesos de Honduras tan recientes, es lo más lógico y natural sufrir otro ataque de indignación cuando el presidente Uribe, bufón gringo, anuncia en Colombia que se permitirá a Estados Unidos su presencia en 7 bases militares o más. Es comprensible que el presidente Chávez “congele” nuevamente las relaciones, o para decirlo mas claro, que vuelva a meter a Uribe en la nevera.

Ciertamente, el mismo Fidel Castro, nos da luces claras ante esta estrategia imperial. La paz debe ser nuestra bandera. Así tengamos que tragarnos la rabia, la indignación y las ganas de ir a entrompar cara a cara y a darnos bala contra tanto lacayo. ¿Por qué? Por la terrible diferencia entre poderes armamentísticos, la superioridad de Estados Unidos en el enfrentamiento militar es insalvable. Es cierto que su poder de dominio no logrará jamás la sumisión de los pueblos invadidos, como pasa en Irak y Afganistán, la guerra asimétrica termina dejándolos a la merced de los comandos o guerrillas que a diario atacan e impiden la consolidación del imperio en los territorios dominados, al imperio se le hace difícil robar el petróleo o la heroína, pero más difícil a sus habitantes tener patria. Que seamos capaces de resistir, como resisten aquellos países invadidos, o como lo está haciendo el valiente pueblo de Honduras, termina dándoles a ellos la victoria de su presencia en estos países a quienes tratan de rendir con la superioridad de un imperio armado de tecnologías hasta los dientes, como nos decía Fidel, de aviones intripulados, capaces de quemar en segundos, kilómetros de montañas donde se sospeche una guerrilla, donde por una foto satelital se puede ver hasta el color de los interiores que nos ponemos cada mañana. La paz, entonces, debe tornarse en el arma de lucha fundamental hasta que triunfe o hasta que se agote y sea la guerra el último camino.

Indudablemente la resistencia pacífica del pueblo de Honduras ha significado una lucha importante. ¿Pero como derrotar al fascismo con resistencias pacíficas? ¿Cómo lograr victorias? Ya veremos, ya veremos.

Obama dice que el no quiere poner una base militar en Colombia, así lo escuché ayer en la televisión, claro, será que es verdad que no quiere montar una sino siete. También declaró que le asombraba, que a pesar de que ha estado tomando posiciones a favor de Zelaya, ahora le reclamen a Estados Unidos, que haga más para apoyarlo: “antes criticaban que éramos un país ingerente y ahora nos reclaman que no hacemos nada”. Hasta cierto punto tiene razón. Quienes tenemos que intervenir en Honduras somos los pueblos Centro Suramericanos, que ya deberíamos estar firmando acuerdos para crear fuerzas de defensa militar ante estos abusos, y tratados en los que un Presidente elegido democráticamente pueda solicitar la intervención militar de las fuerza continentales de Unasur, del Alba para restituir la democracia ante un golpe tan cruel y descarado.

En la reunión de Unasur deberían avanzar en esto, en ese mismo contexto hace algunos años el mismo Uribe pidió la formación de una fuerza militar continental para luchar contra el terrorismo y el narcotráfico, a lo que todos los demás miembros se opusieron, hoy en su ausencia cobarde, debería aprobarse una fuerza militar totalmente contraria, una fuerza militar de todas nuestra naciones que tenga la potestad de intervenir en Honduras y restituir al Presidente Zelaya, que tenga el poder de detener alguna nueva agresión de Colombia y sus bases gringas hacia algún país vecino.

Yo celebro el cambio hacia la paz que tomo el Comandante Chávez, se lo que cuesta seguir apostando a tantos cretinos, como Uribe y como Santos, que están bien claros en su condición de mercenarios, pero fortalecer la resistencia pacífica hasta lo último, no caer en el terreno de la guerra que es lo que pretende el Pentágono, es una victoria. En fin de cuentas los revolucionarios somos luchadores por la paz, la guerra es sólo un terrible camino, impuesto por el enemigo, para conseguirla.

Las setenta bases de paz por cada base de guerra deberán ser escuelas ideológicas, semillas de donde germine la revolución colombiana y la consolidación de la unión Latinoamericana.

Cuando Obama dice entre líneas que le están pidiendo que “intervenga” a favor de Honduras, también nos está mandando un mensaje, que quienes tenemos que intervenir somos nosotros sin ningún miedo a la reacción internacional. Las fuerzas armadas de defensa democrática deben ser una meta en la reunión de Unasur, la proposición de soluciones efectivas para desmontar el golpe facista contra Zelaya son imprescindibles a riesgo de que si no se avanza, mas temprano que tarde tendremos dos, tres, cuatro Honduras en nuestro continente.

FUENTE: brachoraul@gmail.com http://www.kaosenlared.net/

8.8.09

Chávez promueve bases de paz y ordena retorno de embajador a Colombia


El presidente de Venezuela anunció el retorno del embajador en Colombia Gustavo Márquez quien fuera llamado a consulta como medida de protesta por las denuncias de provisión de armamento venezolano a las FARC impulsadas por el gobierno de Álvaro Uribe.

El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, indicó este viernes que con la decisión de instalar bases militares en Colombia buscan convertir a ese país en "el Israel de América Latina" y anunció el regreso del embajador venezolano Gustavo Márquez a Bogotá, para impulsar las conformación de "bases de paz" en Colombia y Venezuela, contra la instalación de bases estadounidenses.

Las declaraciones las ofreció al recibir este viernes en el Palacio de Miraflores, en Caracas, a representantes de Colombianas y Colombianos por la Paz, encabezados por la senadora colombiana Piedad Cordoba y el ex gobernador del Meta, Alan Jara, liberado por las FARC en febrero pasado.

En el encuentro participaron intelectuales colombianos y periodistas venezolanos, como el ex vicepresidente José Vicente Rangel y el director del diario caraqueño Ultimas Noticias, Eleazar Díaz Rangel. La reunión se produce un día después del encuentro del presidente venezolano con el ex mandatario colombiano Ernesto Samper, donde se discutió la instalación de 7 bases de Estados Unidos en territorio colombiano, promovida por el gobierno de Álvaro Uribe.

"Nosotros hemos decido oír las voces de Colombia, desentrampar un poco el diálogo que ha estado reducido a encuentros presidenciales, a pleitos y reconciliaciones", explicó el presidente Chávez al tiempo que la senadora Córdoba le agradeció su interés por la situación colombiana.

El presidente venezolano coincidió con los visitantes colombianos en que la decisión del presidente Uribe de instalar bases busca "dinamitar el proceso de integración". "Vemos a Uribe en una gira relámpago, ¿por qué no va a Quito, dónde vamos a estar todos?", se preguntó el presidente en referencia a la reunión de Unasur, la próxima semana en la capital ecuatoriana, a la que el mandatario colombiano anunció que no asistirá.

Chávez indicó además que se debe "retomar con voluntad el camino a un acuerdo en Colombia", en referencia los esfuerzos de los que participó su gobierno y que culminaron en las primeras liberaciones unilaterales de civiles en manos de la FARC, en 2007. "Venezuela está a la orden", indicó.

En torno a la instalación de las bases de EE.UU. el mandatario venezolano remarcó: "no podemos permitir que el imperio norteamericano, las corrientes guerreristas del Pentágono, las corrientes guerreristas en Colombia, a los yanquis les conviene que nosotros terminemos peleando porque es la mejor manera de impedir la unidad. Sólo unido seremos libres", indicó Chávez en otro momento del encuentro.

El presidente Chávez propuso crear "unas bases de paz, si allí abren siete (en referencia a Colombia) aqui abrimos setenta bases de paz para hablar, discutir, sobre la paz", remarcó el mandatario venezolano.

"La decisión de las bases lo que hace es apuntalar más la guerra y no hacia adentro sino hacia afuera. Los yanquis quieren la Faja Petrolifera del Orinoco", alertó el presidente venezolano, acompañado por algunos de sus ministros y el embajador de Venezuela en Colombia, recientemente retirado, Gustavo Márquez.

Alan Jara, liberado por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en febrero último agradeció por su parte la labor del presidente Chávez para lograr una solución negociada al conflicto interno colombiano.

"Estando allá en la selva su mediación fue esa luz que permitió ver la libertad después de mucho tiempo. Presidente a usted, a su equipo, muchas gracias", indicó el ex gobernador del Meta, que estuvo en manos de la guerrilla "siete años y siete meses", recordó.

"La liberación del grupo de compatriotas que quedan en la selva tiene que ser un paso hacia otro proceso de una mayor significación estructural", remarcó Chávez y se preguntó: "¿Hasta cuándo Colombia va estar en guerra?". El presidente venezolano indicó que la decisión de instalar las bases estadounidenses "lo que anuncia es más guerra y este conflicto no tiene solución militar, tiene que ser política, humana".

Una de las referentes colombianas presentes en el encuentro, la investigadora social Lilia Solano, directora del Proyecto Justicia y Vida indicó que "frente a la gira muda" del presidente Uribe, Colombianas y Colombianos por la paz "hacemos una gira por la integración latinoamericana", y remarcó que "la inmensa mayoría del pueblo colombiano "no acompaña", la decisión del presidente de instalar "las siete manticas", en referencia a la desmantelada base militar de Manta, en Ecuador.

El presidente Cávez indicó además que Venezuela debe tomar la cuestión de la paz en Colombia "como un tema de Estado", lo que fue aplaudido por los presentes. "Vamos a tomar esto como política de Estado", le dijo a su canciller, Nicolás Maduro y propuso "crear una fundacion de venezolanos y venezolanas por la paz en Colombia".

"No debemos dejar a Colombia sola, no podemos, no debemos. Mientras más nos maltraten, más tenemos que mirar a Colombia" alertó el presidente venezolano.

El presidente de Venezuela, tras escuchar la intervención de los presentes, le indicó al embajador de Venezuela en Colombia Gustavo Márquez que retorne a Bogotá para que continúe trabajando. Márquez había sido llamado a consulta luego que el gobierno colombiano motorizara una denuncia contra Venezuela, por la supuesta provisión de armas de ese país a la guerrilla de las FARC, lo que fue desmentido y calificado de "maniobra" por la gobierno venezolano.


FUENTE: teleSUR